Nacida en la Inglaterra victoriana, dejó atrás sus problemas de espalda y se convirtió en una de las grandes viajeras del siglo XIX
Tras confirmar que los viajes eran su verdadero antídoto contra la enfermedad, Isabella Bird llegó hasta Canadá, Nueva York, Australia, Japón, Hong Kong, Malasia, Singapur, China, Marruecos, Armenia, ...